Protea nace en medio de una pandemia, en 2020. Por eso se concibe como una entidad antifrágil, como diría Taleb, con un sistema inmunológico que se refuerza con las variabilidades del entorno.

 
 
 

La protea simboliza la riqueza y diversidad de las especies con una alta capacidad de adaptación a su entorno. Esta planta crece en gran parte del mundo y adopta formas y colores distintos, en función de las condiciones del terreno. Recibe su nombre del dios griego Proteo, que tenía la capacidad de cambiar de forma a voluntad.

Sus creadores son Marcelo Lasagna y Carmina Sánchez, que después de un período profesional en Chile, deciden volver a su querida Barcelona y crear un nuevo proyecto profesional, para poner en práctica todo lo que han aprendido y experimentado a lo largo de sus carreras profesionales en los ámbitos de la consultoría, la formación, la educación superior, la comunicación y la gestión del conocimiento.

 
 
 
 
 

Marcelo Lasagna.

Fundador de Protea. Soy politólogo, sí. Pero antes que nada, aprendiz indisciplinado.

 

Constanza Collarte.

Consultora asociada. Soy abogada. Pero, sobre todo, me siento una exploradora de transformaciones.

 
 
 
 

Jimena Espinoza.

Consultora asociada. Llevo más de una década trabajando en proyectos hospitalarios de alta complejidad:

 

Madis Ilstav.

Consultor asociado. Me apasiona el juego infinito de percibir la complejidad del mundo, distinguir relaciones

 
 
 
 

Adriana Arciniega.

Consultora asociada. Soy Adriana Arciniega Muñoz, abogada arequipeña que eligió Lima como su hogar.

 

Estefanía Merino.

Consultora asociada. Con ADN extremeño y Sevillana de adopción, soy Consultora, Formadora en competencias

 
 
 
Somos cazadores; solo estamos verdaderamente vivos en los momentos en que improvisamos: sin programa, tan solo estímulos y pequeñas sorpresas del entorno
— Nassim Taleb